03 octubre, 2013

Microcuento.

Sus ojos, una fábrica de hielo. Ay del instinto suicida, los adictos a la autodestrucción. 
'Morir de entropía, un placer si es en tus caderas', o eso decía. 'Déjame pretender todos tus desequilibrios -ahorcarme con ellos-.'

No hay comentarios:

Publicar un comentario