Si aceptamos la inevitable afirmación de que sólo podemos conocer lo que somos capaces de sentir (la cual inherentemente nos lleva a la ausencia total de imaginación en el ser humano, aunque por caminos que hoy no interesan a mi percepción del ser), entonces, ¿qué queda dentro de un ser que podemos llamar aquí un lobo estepario para poder entendernos? ¿Puede acaso existir algo de empatía hacia los demás? Y, de manera totalmente independiente de dicha empatía, ¿puede acaso evitar herir a los demás si considera como irreal todo sentimiento ajeno a su ser? ¿No es esto una forma de sociopatía leve con capacidad destructiva? ¿Esto puede educarse con paciencia y aprendizaje que surja del sentimiento universal que aquí llamaremos amor para poder entendernos? ¿Existe alguien capaz de dedicarse a la tal tarea sin resultar herido o mutilado en su alma?
Bueno, yo, personalmente y de manera preventiva, apostaría por el no. Luego, incluso, seremos capaces de sentir y todo, pero en frío siempre tiendo hacia todo lo frío del ser. Como esta noche, como mis manos y como el hielo de las miradas cuando piensan en las horas tristes pasando al otro lado de la ventana.
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